jueves 16 de julio de 2009

El castaño

Arañaba la tierra insistentemente,
quería hacer un agujero,
meterse dentro y esperar,

que la lluvia transportase las hojas,
que el viento trajere la tierra,
que el sol hiciese llegar las plantas,

agazapada dentro aguardar,
que la nieve endureciese la tierra,
que a compactar las hojas ayudasen,

perseveraba entre hierbas y arbustos,
con fuerza el árbol castaño
deseaba,
que entre sus manos en semilla moraba.