Desde esta ventana esas pequeñas luces, lejanas intermitentes, aparecen y desaparecen las cercanas. En el cristal mi reflejo, en un año largo el pelo. Casa sola de ciudad, habitáculo externo que reflejo del interno. Otra luz se desvanece, otra aparece. Monjüic en la lejanía, el silencio roto por un reloj de cocina. El dolor intermitente también de una mensual visitante. Temperatura agradable de principio de primavera. Un cigarro que se consume, que me consume. Pequeños cactus en el alfiz, viajeros de casa a cuestas, como yo, como la luna que ahora está.
¿Qué diría el Atlántico, océano de mis amores, si le contase que tras esta ventana, de quinto piso perspectiva abierta lo observo?. No veo edificios ya, cada mañana, cada amanecer, cada añochecer, sus tejados tórnanse agura revuelta de furias nórdicas, corrientes bravas del sur. Que los lindes de mi casa vuélvense rocas de aristas vivas, dónde sus aguas baten con fuerza. Que cada día sueño que surco aérea esa su llanura, vasta extensión marina, cuál albatro, con brazos extendidos viajo sobre sus crestas, aspiro su olor profundo, perfume de sal, de argazo que su rabia arranca. En sublime encuentro me reuno con él, mi fiel amante Atlántico, y es tal el gozo que siento, que aunque quisiese escapar imposible me sería, a la cita diaria, a la cita nocturna, que tamaño amante dicta.
martes 17 de marzo de 2009
Pequeños m
Unos mounstruos pequeños
de pocos días hastiados
Otros caprichos de papás
en corta vida consentida
Aquellos soñadores tímidos
que ni su nombre asoma
El que despierta hormona
y todo el día polla en boca
Chulo de barrio otros
de corte clásico pardillo
El simpático divertido
que braques por sonrisa
El tonto corto
El que de vago dormido
Aquel acusa al de al lado
Uno grita lo normal
Otro por granos pantalla
El pelota pesado
Un preponte Inteligente
Un loco empastillado
Otro que de anarka va
Zoológico humano
de clase de plástica
4.00 pm tarde de primavera
de pocos días hastiados
Otros caprichos de papás
en corta vida consentida
Aquellos soñadores tímidos
que ni su nombre asoma
El que despierta hormona
y todo el día polla en boca
Chulo de barrio otros
de corte clásico pardillo
El simpático divertido
que braques por sonrisa
El tonto corto
El que de vago dormido
Aquel acusa al de al lado
Uno grita lo normal
Otro por granos pantalla
El pelota pesado
Un preponte Inteligente
Un loco empastillado
Otro que de anarka va
Zoológico humano
de clase de plástica
4.00 pm tarde de primavera
Rojas de rojo
Teñidos en caliente agua
rojos de sangre
bañan sus ropas
nebulosas de cadmio
el espacio cubren
de pequeño habitáculo
golpean sus manos oscuras
un batir mojado
constante en el tiempo
mientras rojo todo cubre
agua roja también salpica
las rojas paredes blancas
y un batir constante
mojado en el tiempo
manos oscuras golpean
ropas rojas de sangre
el espacio cubren
en pequeño habitáculo
nebulosas de cadmio
las rojas paredes blancas
rojas de rojo bañan
rojos de sangre
bañan sus ropas
nebulosas de cadmio
el espacio cubren
de pequeño habitáculo
golpean sus manos oscuras
un batir mojado
constante en el tiempo
mientras rojo todo cubre
agua roja también salpica
las rojas paredes blancas
y un batir constante
mojado en el tiempo
manos oscuras golpean
ropas rojas de sangre
el espacio cubren
en pequeño habitáculo
nebulosas de cadmio
las rojas paredes blancas
rojas de rojo bañan
miércoles 11 de marzo de 2009
Cruce con el miedo

Resolvió salir aprisa
escaleras de dos en dos
sin volver la vista
tal era la impronta
Desconocido el pavor subía
raudos se observaron
cruzaron mirada única
y su cara congestionada
Tal fue el horror
de lo allí visto
que derrumbose con aplomo
los ojos y boca abierta
Entre espasmos retorcíase
figura negra a su vera
susurrarle al oído veíase
En el segundo piso
en el suelo allí yacía
tenso su rostro devino
El portal la figura abría
indeterminado edificio oscuro
mientras a la calle salía
La Laguna
Escondida entre juncos y espadañas
solo su rastro en las ramas aplastadas
movíase con cauto sigilo en la laguna
negras aguas oscuras y el fragor de la luna
el desasosiego abrazábame con aplomo
mi corazón en su presencia palidecía solo
con cauto sigilo entre juncos y espadañas
movíase en las ramas aplastadas escondíase
en la laguna negras aguas oscuras
solo un rastro y el fragor de la luna
abrazábame el desasosiego en su presencia
con aplomo solo mi corazón palidecía
